Serpiente

La serpiente es probablemente el símbolo más cargado del diccionario onírico, y también el peor entendido. La tradición popular la asocia a la traición; la mirada arquetípica la asocia a la transformación.

La serpiente muda de piel: deja lo viejo entero y sigue. Por eso aparece en épocas donde algo tuyo está cambiando de forma, y suele traer intensidad. En clave energética se la vincula a la kundalini, la fuerza que sube por la columna cuando algo dormido despierta.

El miedo que genera en el sueño es información. Si te aterra, hay una fuerza propia que todavía no sabés manejar: deseo, rabia, poder personal. Si la mirás sin espanto, o si te enrosca sin dañarte, el sueño está señalando que esa energía ya no te resulta ajena.

Mirá también el color y el lugar. En el agua conecta con lo emocional, bajo tierra con lo instintivo y lo que estaba oculto. Y si muerde, fijate dónde: esa zona del cuerpo suele nombrar el área de tu vida donde la transformación pica.

Centro energético: Sacro y kundalini

Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.

Contame tu sueño

Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.

0 / 1200