Ser perseguido
Este es el sueño de lo postergado. Lo que te persigue casi nunca es una amenaza externa: es algo tuyo que venís esquivando, y que en el sueño toma cuerpo para poder ser visto.
Una conversación pendiente, una decisión que sabés que tenés que tomar, una emoción que no querés sentir. Mientras estás despierta tenés mil formas de distraerte; dormida no. Por eso vuelve, y por eso vuelve corriendo.
La clave está en quién persigue. Si es una figura sin rostro, suele ser un aspecto propio no reconocido, lo que en términos junguianos llamamos la sombra. Si es alguien conocido, mirá qué representa esa persona para vos más que a la persona en sí. Si es un animal, la fuerza que te persigue es instintiva: rabia, deseo, hambre de algo.
Y prestá atención si en algún momento del sueño te das vuelta. Cuando el que huye deja de huir y mira, la persecución suele terminar. Muchas veces lo que corría atrás solo quería ser mirado.
Centro energético: Raíz y plexo
Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.
Contame tu sueño
Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.