Llegar tarde

Correr y no llegar, perder el transporte, mirar el reloj y ver que ya no da. Este sueño es epidémico en gente que vive con la agenda llena, pero su mensaje es más sutil que el estrés.

Habla de una presión temporal interna: la sensación de que hay un momento correcto para ciertas cosas y vos estás fuera de tiempo. Aparece mucho alrededor de los treinta y de los cincuenta, en las edades donde socialmente se supone que algo ya debería haber pasado.

Mirá qué perdías. Un tren o un avión suele ser una oportunidad que sentís que se te escapa. Una reunión o un trabajo, una responsabilidad. Un encuentro con alguien, un vínculo que sentís que no atendiste a tiempo.

Y prestá atención a algo: en estos sueños casi nunca se ve el destino. Corremos por no perder algo sin saber adónde iba ese tren. Vale preguntarse si el reloj que te apura es tuyo o lo heredaste de un mandato que nunca revisaste.

Centro energético: Plexo solar

Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.

Contame tu sueño

Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.

0 / 1200