Caballo

El caballo es potencia. Es la energía vital hecha músculo, capaz de llevarte lejos y también de arrastrarte si se desboca.

Montarlo con dominio señala una relación buena con tu propia fuerza: sabés adónde vas y tu energía te acompaña. Un caballo desbocado, en cambio, habla de una potencia que se te fue de las manos: pasión, impulso, enojo, ambición que empezó a manejarte.

Un caballo encerrado o atado es de los más elocuentes. Es fuerza disponible que no está pudiendo correr. Suele aparecer en personas con mucha vitalidad metidas en situaciones que las achican.

El color suma. Blanco se asocia a lo espiritual y a la claridad; negro, a lo instintivo y a lo que todavía está en la sombra, sin que eso sea malo.

Y si el caballo te mira, sostené ese momento. En muchas tradiciones el caballo es psicopompo: el que acompaña entre mundos. Soñarlo mirándote suele acompañar umbrales importantes.

Centro energético: Plexo solar y raíz

Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.

Contame tu sueño

Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.

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