Herida
Una herida en sueños es un dolor que todavía no cerró. Lo interesante es que el cuerpo onírico es muy preciso: elige el lugar exacto según lo que duele.
En las manos habla de lo que hacés, de tu capacidad de dar y de tomar. En los pies, del camino y de la dirección. En el pecho, de afecto y de pérdida. En la espalda, de lo que cargás o de algo que sentís que te hicieron por detrás. En la boca, de palabras. En los ojos, de algo que viste y no quisiste ver.
Fijate también si la herida sangra, si duele, o si está ahí sin molestar. Una herida vieja que no duele suele señalar algo que ya integraste pero que dejó marca. Una que sangra sigue pidiendo atención.
Y prestá atención a quién la hizo. Si no se sabe, muchas veces el origen es más antiguo que la memoria. Si fue una persona conocida, el sueño está localizando dónde duele.
Este símbolo rara vez asusta de más: suele ser una invitación a mirar algo con más cuidado del que le venías dando.
Centro energético: Según la zona
Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.
Contame tu sueño
Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.