Volar

Volar es de los pocos sueños que casi todo el mundo recuerda con gusto. Y no es casualidad: aparece cuando algo se destrabó, cuando saliste de una situación que te apretaba, cuando una decisión te devolvió el aire.

Es un sueño de perspectiva. Desde arriba, lo que abajo parecía enorme se ve en su tamaño real. Por eso suele visitarte después de resolver algo que venías postergando, o justo antes de animarte a un cambio: la psique ensaya la sensación de libertad para que la reconozcas cuando llegue.

Mirá cómo volás. Si es sin esfuerzo, hay confianza plena en tu propio impulso. Si tenés que remar con los brazos, o si perdés altura, el vuelo todavía depende de tu voluntad y te cansa sostenerlo. Y si volás muy alto, tan alto que se pierde el suelo de vista, puede haber una advertencia amable: la expansión sin raíz se vuelve fuga.

Toca la corona, que es la conexión con algo más grande, y el plexo, que es tu poder personal en movimiento.

Centro energético: Corona y plexo

Este es el símbolo por separado. Si querés la lectura de tu sueño completo, contámelo acá abajo.

Contame tu sueño

Escribilo tal como lo recordás, sin ordenarlo. Los detalles que parecen absurdos suelen ser los que más dicen.

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